






![]() |   > Cada día casi 130 coches de Vigo acaban en el taller tras un accidente |
Once minutos y 9 segundos. Ni uno más, ni uno menos. Ese es el tiempo que pasa de media en las Rías Baixas entre cada accidente de tráfico. Y así, de once minutos en once minutos, cada día son 130 los coches que dan con su chapa en algún taller. A final de año son ya tantos, que suman más de 47.000, según detalla el último informe sobre siniestralidad leve en el tráfico realizado por la patronal que agrupa a las empresas del sector asegurador (Unespa). El estudio describe el entorno de Vigo como uno de los más peligrosos para el presupuesto de los conductores. Todo porque la provincia sigue entre las quince más problemáticas del país, después de que en el último año el número de accidentes de chapa y pintura se incrementase en un 9,06%. Aunque no lo parezca, ese porcentaje es una buena noticia, porque por primera vez en muchos años el volumen de siniestros de carretera de la zona de influencia de Vigo crece menos que la media española, algo de lo que pueden presumir muy pocas provincias españolas. Entre ellas no está por ejemplo la de A Coruña, donde los accidentes crecieron en el último año un 13%, uno de los saltos más cuantiosos de España, para beneficio de los talleres del norte gallego, que ven llegar un coche estrellado cada nueve minutos y 49 segundos. Más bajo es el promedio en las provincias de Ourense y Lugo, donde hay un golpe cada tres cuartos de hora, aunque en este caso la baja siniestralidad está relacionada con el menor tamaño del parque de automóviles de la Galicia interior. Y pese a todo, las carreteras, cruces y rotondas de Lugo y Ourense no viven una situación precisamente tranquilizadora, porque según Unespa en el último año el volumen de accidentes de chapa y pintura creció un 12% en ambas provincias. Pero las evoluciones porcentuales engañan. Ocurre con Vigo, una de las ciudades en las que porcentualmente menos ha crecido el número de accidentes entre 1999 y el 2007, según otro cálculo de Unespa. Y todo porque la situación de partida era tan preocupante que era difícil que las cifras empeorasen. Aunque lo hicieron. De hecho, hace sólo dos años la cifra de accidentes diarios en el entorno vigués apenas llegaba a los 110, frente a los 130 de la actualidad. Ese saldo diario implica que a final de este año se habrán producido 47.000 siniestros, 7.000 más que en el 2004 y 35.000 más de los que habrá en Lugo y Ourense. Y eso equivale a abundante chapa, mucha pintura y miles y miles de euros que al final abonan los vigueses y sus seguros. |







